Este es un poema a las madres.
A veces pienso que pasaría si yo me convirtiera en un madre de una chica, ¿y si ella es más hermosa? ¿Y si mi marido la ama más que a mí? ¿Y si triunfa en lo que yo no conseguí? Entonces comprendo la postura de mi madre, sus celos y su orgullo. Su “ten cuidado” que significa “no disfrutes tanto, yo no pude por tenerte a ti”.

Las hijas somos una parte delicada de las madres y de vez en cuando suelen privarnos de vivir como deseamos por que ellas no pudieron. Por ello escribí este poema tras mi última pelea con la mía, donde me llamaba “egoísta” por no hacer su cometido, lo que ella pensaba que estaba bien.

Ella ha hecho mis dudas reales.
Ella me ha devuelto mi fea letra de antes.
Ella ha inculcado su miedo en mi mente.
Ella ha traído toda clase de acontecimientos.
Ella ha creado la inseguridad parada en mí.

Ahora ella no está.
Ahora solo soy yo.
Se acabó, no está, no tengo porque escucharla más.
Adiós miedos, inseguridades, responsabilidades.
Y hola a MI VIDA:

Este poema es lo que ha surgido al independizarme y su deseo de que todo sea como antes, entiendo que las madres siempre serán tal para nosotras, pero a veces pecan de egoístas queriendo que vivamos según sus miedos. Y desear que sea siempre la misma, cuando no tiene en cuenta que soy feliz siendo YO: