El esmalte de uñas no ama tu Vagina

El esmalte de uñas no ama tu Vagina

Cuando vemos una niña pintarse las uñas, tan redondillas y cortas, solemos oír la frase: “que mona”, “que presumida”…cuando deberíamos ponernos las manos a la cabeza y gritarle a esa madre: ¡Estás loca! ¡Estás envenenando a tu hija! Y entonces esa madre nos miraría alzando medio labio y con cara de repugnancia. Su mente seguramente pensaría que somos raras por que no nos ponemos esmalte o unas exageradas. Por lo menos así lo piensan las mujeres de mi alrededor. Pero primero empecemos con mi crimen ante las uñas. Mis padres comenzaron a tener éxito en su negocio en el año 2012, así que como si fuera una regla, mi madre decidió hacerse la manicura, la pedicura, las cejas, la depilación completa y el cabello cada dos semanas al mes. Yo me negué a los esmaltes y solo cedí a las cejas. Entonces salió a la venta mi primer libro “Aelita y el Poder de Toney“, iba a presentarlo en público y mi madre me llevó a la peluquería. Entonces me vendieron las uñas. Esteticie: ¿No irás a firmar libros con esas uñas? Estaban pintadas de color morado, solía hacerlo yo solita, como si eso fuera poder femenino, era suicidio. Yo: Si, ¿por que? Esteticie: Vas a firmar libros, la gente te mirará las uñas. En aquel momento mi autoestima estaba como el Polo Norte, bajo cero, así que la flecha fue directa a la herida y un complejo que jamás había tenido, surgió. Me hizo la manicura francesa y vi mis uñas perfectas, justo como pasaba cuando me maquillaba. Desde aquel momento entré en el vicio del esmalte, cada...
Abuelas que aman sus Vaginas

Abuelas que aman sus Vaginas

Por lo general, las abuelas son paquetes llenos de bondad y ninguno de nosotros merecemos comer su sopa, ni lavar nuestras manos con su colección de jabones, simplemente no merecemos existir en su presencia. Aunque a lo mejor tienes algunos rasgos parecidos a los de tu abuela, es un hecho que no comparten las mismas experiencias como mujeres que viven en la misma ciudad. En pocas generaciones, muchas cosas han cambiado, hace 50 o 60 años, se esperaban cosas muy diferentes de las mujeres jóvenes. En honor al Día Internacional de la Mujer, los escritores de VICE de Europa y México hablaron con sus abuelas de lo que hubieran hecho si fueran millennials este 2017. Fuente Original VICE REINO UNIDO Sylvia, 68, de Nottingham Mi abuela Sylvia trabajó como estilista y como mesera antes de mudarse a Jamaica en 1990, ahí trabajó como criadora de pollos y como costurera. Después se regresó al Reino Unido, se volvió fotógrafa y trabajó en administración antes de retirarse. –Amy, 21 becaria en VICE UK VICE: Al crecer en 1960 ¿Sentiste que tuviste los mismos derechos que tienen las mujeres de hoy en día? Sylvia: En ese entonces, las mujeres jóvenes se sentían muy libres porque las pastillas anticonceptivas acababan de salir. La diferencia salarial era mucho peor, y hoy en día las mujeres tienen una mejor formación. En esa época, incluso si eran brillantes, muchas mujeres de la clase trabajadora no podían hacer una carrera porque sus padres querían que trabajaran, así que era muy diferente en los años 60, pero creo que ya había sucedido mucho para entonces y nuestra emancipación sucedió muy rápido. Era una época...
Ama mi Vagina, mamá

Ama mi Vagina, mamá

Este es un poema a las madres. A veces pienso que pasaría si yo me convirtiera en un madre de una chica, ¿y si ella es más hermosa? ¿Y si mi marido la ama más que a mí? ¿Y si triunfa en lo que yo no conseguí? Entonces comprendo la postura de mi madre, sus celos y su orgullo. Su “ten cuidado” que significa “no disfrutes tanto, yo no pude por tenerte a ti”. Las hijas somos una parte delicada de las madres y de vez en cuando suelen privarnos de vivir como deseamos por que ellas no pudieron. Por ello escribí este poema tras mi última pelea con la mía, donde me llamaba “egoísta” por no hacer su cometido, lo que ella pensaba que estaba bien. Ella ha hecho mis dudas reales. Ella me ha devuelto mi fea letra de antes. Ella ha inculcado su miedo en mi mente. Ella ha traído toda clase de acontecimientos. Ella ha creado la inseguridad parada en mí. Ahora ella no está. Ahora solo soy yo. Se acabó, no está, no tengo porque escucharla más. Adiós miedos, inseguridades, responsabilidades. Y hola a MI VIDA: Este poema es lo que ha surgido al independizarme y su deseo de que todo sea como antes, entiendo que las madres siempre serán tal para nosotras, pero a veces pecan de egoístas queriendo que vivamos según sus miedos. Y desear que sea siempre la misma, cuando no tiene en cuenta que soy feliz siendo...
17 películas de mujeres fuertes

17 películas de mujeres fuertes

Siempre he defendido el cine como una inspiración para las mujeres, es una manera de poder recibir en 1 hora y 30 minutos un chute de energía que te haga querer ser la mujer más inspiradora, fuerte y emprendedora del mundo. Por ello he creado esta lista de mis 21 películas favoritas de mujeres que hablan sobre ser diferentes y cambiar la imagen que se tiene sobre las mujeres en la sociedad. ? El Becario: Durante un tiempo estaba esperando que se hablara de la mujer moderna, de la del negocio online que construye sola y además necesita que su marido haga de “amo de casa”. En esta pelicula esa imagen se proyecta con gran facilidad, tanto lo bueno como lo puntiagudo de la situación. Como aun se sigue viendo mal que una mujer no se ocupe de sus hijos y solo se preocupe en su negocio. Cuando el hombre tiene el libre albeldrio e incluso se toma ciertas libertades. Si quieres emprender tu propio negocio sola, esta pelicula será toda una experiencia para ti. ? Después de ti: Esta película fue la primera que vi en Ruso. (Ver video del momento). La película tuvo un efecto maravilloso en mí al ver como su protagonista vestía como se sentía, colores llamativos, medias de abeja ?  zapatos con lazos, flores…defendía su forma de vestir con uñas y dientes. Por ello es perfecta para aquellas que queremos un ejemplo a seguir a la hora de defender nuestra vestimenta, ya que habla siempre de lo que sentimos y apoyamos. ? El diablo viste de Prada: Una chica que se deja seducir por los cánones de belleza y...
Axilas teñidas, el nuevo complemento

Axilas teñidas, el nuevo complemento

Cansada del picor de las axilas tras depilármelas, fui enrabiada a buscar cual era la maldita razón por la que las mujeres habíamos decidido quitarnos el vello. Cuando entonces descubrí un post donde se hablaba de Roxie Hunt, fundadora del pensamiento “Free you Hair”. En este post se hablaba de la historia de las axilas y el causante de que nos depilemos con la misma automatización que lavarnos los dientes. 1915. Un anuncio televisivo en Estados Unidos de Harper’s Bazaar, promociona por primera vez vestidos sin mangas. En una época donde las mujeres cubrían sus piernas, pechos y todo era hasta el cuello, aquello fue toda una revelación. Veían mujeres bailando con las axilas elevadas, al descubierto y sin vello. Entonces se invitó a las mujeres a depilarse y crear un nuevo canon de belleza que dice así: “tener pelo en el sobaco es asqueroso”. ¿En serio? Pues tener las axilas irritadas o grises no es que sea lo más bonito del mundo. Tras leer sobre la historia de nuestras axilas no peludas me pregunté; ¿que opciones tengo? Y estas fueron las que surgieron: ? Cuchillas: Es lo primero que me enseñó mi madre. Al principio tenía un pánico terrible a cortarme, luego al aprender una frase llegó a mi mente “puedo depilarme cuando quiera”. Entonces los veranos se convirtieron en jabón, baño y cuchilla. Las irritaciones rojas empezaron hasta tal punto que dolían. ? Cera: ¡Dios que dolor! Puede que las deje lisas y sin el gris que causa las cuchillas, pero ese dolor que causa no vale la pena. Además resulta que es más frecuente que provoques alergias y hasta...
4 Imágenes que harán que tires tus sujetadores

4 Imágenes que harán que tires tus sujetadores

Divertidas, pero a la vez tristes por su verdad, estas 4 Imágenes harán que tires tus sujetadores. Las mujeres complicamos tener vagina por seguir una serie de normas, que se nos han inculcado a seguir, para que no se nos note cosas como los pezones. Dicen que somos iguales a los hombres, pero ellos pueden marcar sus pechos sin ser llamados “guarros” o “putos”. Nosotras en cambio debemos eliminar el mayor vello posible de nuestro cuerpo, llevar las uñas como personajes porno, oler a tienda de perfumes y hablar lo menos posible, porque somos muñecas de escaparate. Por ello he querido hacer este post, para dar un poco de comedia a la situación de los sujetadores en este caso y a la elegancia que se pierden aquellas que siguen llevando la mordaza de nuestra libertad. En mi caso son 3 años sin Sujetador. ? Maniobra de Fuera el sujetador en 4 movimientos: La primera vez que hice este movimiento delante de mi ♥️ fue como si acabara de hacer un truco de magia, de repente sacaba el sujetador y sentía el mayor alivio del mundo. Más delicioso que una cerveza de 9 grados en un día caluroso, que un gazpacho en casa de la abuelita, más delicioso que una hamburguesa casera. ¡Quitarte el sujetador es la gloria! ?? ? El misterio de los Vestidos: Ir a comprar en grandes almacenes o tiendas de marcas siempre es deprimente, a parte de que la ropa parece estar hecha para que sientas que debes apuntarte a un gimnasio de inmediato. Pero volviendo al sujetador, siempre son una frustración debido a que los vestidos parecen estar hechos para...
Amo mis Pezones

Amo mis Pezones

Los pezones son una parte de las mujeres que solo pueden verse en público si estás dando de mamar a un bebé. Solo ahí tiene cierta inmunidad el no llevar un sujetador. Son algo que causa admiración a los hombres, que las mujeres a veces envidiamos, pero que sobre todo ocultamos. Es algo que aprendí cuando tenía 13 años, la primera vez que me di cuenta de que tenía pezones. “Era invierno y acababa de llegar a los bancos donde todos nos sentábamos a esperar que las puertas del instituto se abrieran, los chicos con los que solía jugar desde niña estaban sentándos. Me acerqué a saludar cuando uno de ellos sonrió maliciosamente ?  Entonces miró mi camiseta, hice lo mismo para ver si había alguna mancha en mi jersey fino azul, al ver que no era así le devolví la mirada. -Eh, se te ven los pezones. Pezones, pezones, pezones, pezones…? Los miré, eran puntiagudos, sobresalieron sin pedirme permiso alguno, estaban acaparando toda la visión de aquellos chicos que me conocían desde niña. Entonces hice algo instintivo, me los tapé con los brazos. Como si fueran dos sarpullidos. Durante el día desee salir de clase y pedirle a mi madre que me comprara un sujetador. Fue lo que hice, entonces tuve mi primer sujetador…de deporte!!!! Mis pechos no se veían, eran dos montañas sin nieve, sin cima que alcanzar. No quería mirarlos, ni tocarlos ¿para que servían? ¿Para dar de mamar al bebé? Mi madre solo me dijo que tuviera cuidado con  los chicos. ¿Pero cuidado con que?”. 9 años después lo entendí cuando mi marido por primera vez los amamantó. ¡Y  sin estar...